En una entrada anterior del blog, hablamos de la tolerancia a la glucosa, es decir, la capacidad del organismo para procesar la glucosa. En esta entrada profundizaremos en dos de las afecciones relacionadas con la intolerancia a la glucosa: la resistencia a la insulina y la diabetes gestacional.
¿Qué es la resistencia a la insulina?
La insulina es una hormona que segrega el páncreas para regular los niveles de azúcar en sangre, permitiendo que la glucosa entre en las células. La resistencia a la insulina, también conocida como disminución de la sensibilidad a la insulina, es una afección en la que las células musculares, adiposas y hepáticas no responden adecuadamente a la insulina, lo que les impide eliminar la glucosa de la sangre. Como consecuencia, el páncreas produce un exceso de insulina, una afección conocida como hiperinsulinemia. Con el tiempo, esto puede dar lugar a otros problemas de salud, como la diabetes tipo 2, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la enfermedad del hígado graso no alcohólico y el síndrome de ovario poliquístico. Diagnosticar y tratar la resistencia a la insulina de forma temprana puede prevenir la progresión de estas enfermedades, pero eso requiere una mayor comprensión de la resistencia a la insulina.
Al inicio de la resistencia a la insulina no se presentan síntomas, debido a que el páncreas produce un exceso de insulina para compensar, lo que dificulta su diagnóstico. Los síntomas de la hiperglucemia solo comienzan a manifestarse una vez que la prediabetes o la diabetes han avanzado. Estos síntomas pueden incluir dolores de cabeza, visión borrosa, aumento de la sed y micción frecuente. La identificación de biomarcadores de la resistencia a la insulina puede contribuir al desarrollo de pruebas diagnósticas, lo que permitiría una intervención más temprana antes de que la enfermedad evolucione hacia la diabetes.
¿Cómo se puede utilizar la metabolómica para comprender la resistencia a la insulina?
Un método para comprender la resistencia a la insulina es la metabolómica, el estudio de los metabolitos o moléculas pequeñas que circulan por las vías bioquímicas. Las investigaciones actuales, realizadas con modelos de roedores, sugieren que la resistencia a la insulina está relacionada con un exceso de nutrientes, ya sea por el aumento de metabolitos tóxicos derivados de los nutrientes, por una sobrecarga de los procesos de utilización de nutrientes o por la respuesta a la toxicidad celular mediada por el estrés nutricional. También se ha demostrado que la resistencia a la insulina y la inflamación pueden estar relacionadas a través de su interacción con lípidos bioactivos.1 Comprender el mecanismo subyacente a la resistencia a la insulina puede sugerir biomarcadores para el diagnóstico y las intervenciones terapéuticas, así como indicar metabolitos que puedan utilizarse para medir la eficacia terapéutica.
¿Qué es la diabetes gestacional?
Otra afección relacionada con la intolerancia a la glucosa a través de la resistencia a la insulina es la diabetes gestacional. La diabetes gestacional es una diabetes que aparece alrededor de la semana 20 de embarazo como consecuencia de una hormona presente en la placenta que impide que la insulina funcione correctamente. Normalmente, el páncreas es capaz de producir suficiente insulina para superar la resistencia a la insulina inducida por las hormonas; sin embargo, en algunos casos no lo consigue, lo que da lugar a la diabetes gestacional. La diabetes gestacional puede provocar dos problemas de salud importantes para el bebé: macrosomía o hipoglucemia. La macrosomía significa que el bebé es mucho más grande de lo normal debido a los altos niveles de azúcar en sangre de la madre, lo que hace que el feto produzca más insulina y convierta la glucosa en sangre en grasa, lo que puede dificultar el parto. La hipoglucemia se produce justo después del nacimiento; una vez que el bebé ya no tiene los altos niveles de azúcar en sangre de la madre, sus propios niveles de azúcar en sangre pueden descender a niveles peligrosamente bajos. Estas afecciones hacen que sea imprescindible identificar la diabetes gestacional y controlar adecuadamente los niveles de glucosa durante todo el embarazo.
Prueba de tolerancia a la glucosa
La estrategia actual para detectar la diabetes gestacional consiste en una prueba de tolerancia a la glucosa. Los criterios diagnósticos actuales varían ligeramente entre las distintas organizaciones, entre ellas el Grupo de Estudio de la Asociación Internacional de Diabetes y Embarazo y la Organización Mundial de la Salud. Las normas también varían en función de la semana de embarazo en la que se realiza la prueba a las mujeres. Por ejemplo, existen normas para las pruebas entre las semanas 24 y 28, pero los criterios para etapas más tempranas del embarazo están menos definidos. Es fundamental desarrollar estrategias de detección para identificar la diabetes gestacional de aparición temprana. Aunque la importancia clínica de la diabetes gestacional de aparición temprana no está clara, algunos estudios han descubierto que conlleva un mayor riesgo de resultados adversos en el embarazo. Un estudio publicado en 2020 intentó aplicar los estándares de diagnóstico para la diabetes gestacional antes de las 20 semanas y descubrió que sus resultados no permitían diagnosticar la diabetes gestacional de forma consistente.2Esto sugiere que se necesita más investigación para comprender la diabetes gestacional de aparición temprana e identificar biomarcadores que puedan utilizarse para crear criterios de diagnóstico.
Biomarcadores de la diabetes gestacional
Se han realizado algunos trabajos para identificar biomarcadores metabolómicos de la diabetes gestacional. Un artículo publicado en 2021 analizó estos estudios metabolómicos con el fin de identificar los metabolitos que se encontraron en las vías metabólicas disfuncionales subyacentes a la diabetes gestacional. Las moléculas pequeñas más comunes incluían aminoácidos (glutatión, alanina, valina y serina), carbohidratos (2-hidroxibutirato y 1,5-anhidroglucitol) y lípidos (fosfatidilcolinas y lisofosfatidilcolinas).³Estos pueden abrir el camino hacia una comprensión más profunda de la diabetes gestacional y el desarrollo de herramientas más predictivas y diagnósticas. Es necesario seguir investigando para trasladar estos y otros hallazgos a la práctica clínica.
Conclusión
La resistencia a la insulina y la diabetes gestacional son dos afecciones que es necesario comprender mejor. Identificar los mecanismos de acción subyacentes y los biomarcadores puede ayudar a diagnosticar a los pacientes en una fase más temprana, lo que se traduce en resultados más positivos. Un método prometedor para ello es la metabolómica, ya que el análisis de moléculas pequeñas puede ofrecer una visión más completa de las vías bioquímicas implicadas en estas afecciones, más allá de los niveles de glucosa en sangre. Ya se ha iniciado el trabajo para identificar los metabolitos implicados en estos procesos, pero aún es necesario seguir investigando. Metabolon ayudarle a avanzar en esta investigación gracias a nuestra experiencia en metabolómica y a nuestra creciente gama de paneles específicos para la intolerancia a la glucosa y la resistencia a la insulina. Visite nuestra página de aplicaciones para obtener más información sobre nuestra oferta de productos o póngase en contacto con nosotros para empezar.
Referencias
- Petersen MC, Shulman GI. Mecanismos de acción de la insulina y resistencia a la insulina. Physiological Reviews. 2018;98(4):2133-2223. doi:10.1152/physrev.00063.2017
- Nakanishi S, Aoki S, Kasai J, et al. Alta probabilidad de diagnósticos falsos positivos de diabetes mellitus gestacional durante las primeras etapas del embarazo. BMJ Open Diabetes Research & Care. 2020;8(1). doi:10.1136/bmjdrc-2020-001234
- Alesi S, Ghelani D, Rassie K, Mousa A. Biomarcadores metabolómicos en la diabetes mellitus gestacional: una revisión de la evidencia. International Journal of Molecular Sciences. 2021;22(11):5512. doi:10.3390/ijms22115512







